lunes, 3 de mayo de 2010

La guerra boxer y las tensiones entre Rusia y Japón (1900 - 1904)

ANTECEDENTES: China, las concesiones internacionales y la guerra de los Boxers.

Antes de empezar esta campaña, es necesario dar un vistazo a la situación internacional a principios del siglo XX.
En Europa, las relaciones entre las potencias eran tan tensas como siempre, pues la búsqueda de las últimas migajas del mundo disponibles para ser colonizadas había dado paso a una serie de alianzas y contra – alianzas entre las potencias. Mientras Gran Bretaña veía con malos ojos el ascenso de Alemania. Esta ambicionaba expulsar de los océanos a la primera. Para lo cual el Káiser Guillermo II, empezó a mantener relaciones diplomáticas con sus vecinos el Emperador de Austria y el Zar de Rusia.
Concretamente con Rusia, Alemania aspiraba a firmar una alianza contra Gran Bretaña, repartiéndose el mundo de esta forma, el Atlántico y África para Alemania, mientras que el Pacífico y el continente Asiático seria para Rusia.
Los Británicos, empezando por el rey Eduardo y siguiendo por el gobierno y el almirantazgo, desde luego estaban al tanto de estas maniobras y empezaron a reaccionar a fin de prevenir cualquier intento de alianza en contra suya tendiendo puentes hacia Francia (Entente cordial de 1904) y hacia Japón (Alianza Británica –Japonesa de 1902) para neutralizar tanto a Alemania como a Rusia.
A pesar de los oficios del Káiser, existían una serie de factores que jugaban en contra de sus pretensiones:

a)El Imperio Austro – Húngaro, era un leal aliado de Alemania y un acérrimo antieslavo.
b)A pesar de la armada, el ejército Japonés admiraba más el modelo Alemán que el Francés (entre 1885 y 1890 la misión militar alemana de Jakob Meckel) había influido profundamente en la mentalidad de los militares Japoneses, en especial en el apartado de cuadros de organización (agrupar las fuerzas en divisiones y regimientos), logística, movilidad, uso militar del ferrocarril, remodelación de los cuerpos de artillería e ingenieros y universalización del sistema de reclutamiento mediante conscripción.
c)Curiosamente, a pesar que el Káiser Guillermo era el que más empujaba al Zar Nicolás a la guerra contra Japón. Alemania era uno de los principales suministradores de armamento terrestre al Imperio Japonés.
d)Por su parte, Rusia tenía importantes deudas económicas con Francia y una buena parte de su capital privado estaba invertido en bancos e industrias Británicas.

En general, podemos concluir que a principios de siglo XX, había un frágil equilibrio de poderes en Europa, basado en alianzas y contra alianzas (las potencias se amenazaban unas a otras haciendo referencia a los posibles aliados [reales o supuestos] que pudiesen arrastrar a su causa. De manera idéntica a la guerra Fría).
Esto sin embargo, no era un sistema fiable para mantener la paz como veremos posteriormente en la I guerra mundial, pero francamente no había nada mejor.
Fuera de Europa, Estados Unidos estaba usando su poderosa industria (junto con sus fuerzas armadas) en lograr la hegemonía de todo el continente Americano. Pero al igual que en su conflicto de 1898, se mantenía alejado de cualquiera de las grandes potencias Europeas (en especial de Francia, Alemania y Gran Bretaña).
Lógicamente y descartando los imperios coloniales, el único territorio todavía “libre” para ser puesto dentro de cada esfera de influencia de las diferentes potencias era el Imperio Chino.

El Gran Juego => Gran Bretaña contra Rusia.

Realmente este es un punto que tiene que ver más con la literatura (Kipling) que con la historia (se supone que esta expresión fue acuñada por el oficial Arthur Conolly).
Según esta teoría política, Rusia y Gran Bretaña habrían de colisionar en sus respectivos avances imperiales a través de la masa continental Asiática.
Sin embargo, tras el desastre Británico de la Primera Guerra Anglo – Afgana, el imperio Británico detuvo su avance por Asia Central, dejando el territorio de Afganistán sin colonizar.
Al mismo tiempo, los Rusos iniciaron un doble avance militar (hasta el río Amu Darya) y diplomático (con una misión a Kabul en 1878), por lo que en represalia los Británicos iniciaron la Segunda Guerra Anglo – Afgana, con resultados escasos (pero no desastrosos) para los Británicos, quienes lograron imponer una línea más pro – británica para los dirigentes Afganos cuando abandonaron Kabul en 1881.
En respuesta, en 1884, los Rusos prosiguieron su avance hasta ocupar el oasis de Panjdeh, aunque las tensiones diplomáticas, parecían anunciar una guerra. El gobierno de Londres impuso una aceptación de esta ocupación a cambio de un trazado conjunto de las fronteras, que reconocía la anexión Rusa de grandes extensiones de Afganistán, a cambio de detener su avance.
Sin pruebas, los imperialistas Británicos veían la mano de Moscú en cada ataque de guerrilleros Pastunes que padecían en su imperio. Por lo que iniciaron una nueva campaña militar en Hunza – Naga, de cara a asegurar sus fronteras entre Pakistán y Afganistán.
Oficialmente, el gran juego finaliza con la firma del Tratado Anglo Ruso de 1907, que aunque estaba más orientado hacia los establecimientos de las respectivas esferas de influencia en Persia, Afganistán y el Tibet. (A fin de evitar que los alemanes construyeran una autopista o una línea de ferrocarril desde Bagdad hasta China pasando por los territorios mencionados y abriendo Asia al comercio Alemán).
Establecía la creación de estados o zonas “colchón” que evitaría futuros choques entre ambos imperios.
(En el caso de Afganistán, los Rusos aceptarían que la nación acabara dentro de la esfera Británica, si esta no modificaba sus fronteras y los Británicos no cambiaban el gobierno sin consultar a los Rusos).
Aunque los Bolcheviques, en 1917, declararon nulos todos los tratados. Directamente no trataron de influir en los intereses Británicos, aunque bajo cuerda comenzaron a limar la influencia Británica cediendo armas y tecnologías a los gobernantes Afganos, creando en los gobernantes Afganos una doble dependencia que tendría consecuencias fatales tanto en el siglo XX como en el siglo XXI.

China antes de la soblevación boxer

A finales de siglo XIX y principios de siglo XX, la situación en China iba de mal en peor (aunque a decir verdad la decadencia del imperio Chino había empezado en 1850). El principal problema era el económico:
La dinastía Qing, llevaba en el poder desde el siglo XVII. Sin embargo al acabar el siglo XIX había iniciado su decadencia tanto política como física. En lo político, las sucesivas guerras contra Gran Bretaña, Francia y Japón habían significado la pérdida de territorios y la obligación de abrir sus fronteras y sus aranceles a las manufacturas Europeas, Estadounidenses y Japonesas, pudiendo ofrecer a cambio solo unas pocas materias primas y las reservas de metales precisos de la nación.
Como ya indicamos en el apartado anterior, tras la guerra Chino Japonesa de 1894, el Imperio Chino abonó ingentes cantidades de dinero en monedas acuñadas en metal precioso en concepto de reparación de guerra, lo que acabó por arruinar la economía de China durante más de 100 años.
A fin de poder costear las reparaciones y las importaciones de tecnología occidentales que permitiesen modernizar la nación asiática, el gobierno y la monarquía chinas empezaron a vender partes del territorio nacional en régimen de arriendo a las diferentes potencias (que a su vez estaban interesadas en apoderarse de puertos y otros enclaves de cara a un futuro reparto de áreas de influencia o incluso del propio país).
El régimen de estos arriendos, se ha clasificado en dos tipos:

a)Los Asentamientos => Eran municipios autónomos bajo soberanía nominal China, sobre los cuales, las potencias extranjeras ejercían el control de la administración interna, el orden público y la defensa militar. Si bien los ciudadanos Chinos retenían sus propiedades particulares.
Generalmente contaban con su propio cuerpo de policía y existían tribunales mixtos para resolver las diferencias entre ciudadanos Chinos y Extranjeros.
b)Las Concesiones => Eran territorios arrendados o cedidos sine – die, donde los extranjeros adquirían las propiedades catastrales a través de sus respectivos consulados. Mientras que los Chinos perdían cualquier derecho.
Un fenómeno curioso, era que en ocasiones un mismo asentamiento era propiedad de varias potencias a la vez, que colaboraban entre sí explotando el mismo territorio.

Casi todos estaban en torno a ríos navegables o cerca de los principales puertos. Además, cada potencia impulsaba la lengua, cultura y religión de su país. Por lo que pronto una plaga de misioneros cristianos (de todas las variedades) comenzó a arrimar a las costas de China buscando almas que salvar y dóciles feligreses que explotar a beneficio de su respectiva iglesia.
Otro problema era que cada asentamiento o concesión tenía su propia jurisdicción y fuerza policial (por lo que una actividad [por ejemplo el contrabando de opio] podía ser legal en una de ellas y no serlo en otra).
Estas diferencias de jurisdicciones provocaron la proliferación del crimen en ciudades grandes como Shanghai o Tianjin, que albergaban varias concesiones o asentamientos pues se podía cometer un crimen en una jurisdicción y rápidamente escapar a otra.
La extraterritorialidad se convirtió en un problema grave a causa del crimen organizado durante la época republicana, especialmente a principios del siglo XX durante el periodo de los señores de la guerra, al colapsarse la autoridad central China.
Se realizaron algunos esfuerzos de cooperación entre las fuerzas policiales de los diferentes poderes extranjeros y nacionales, pero sin mucho éxito.

Los asentamientos y concesiones fueron:

+ Asentamiento internacional de Shanghai (Que incluía los sectores asociados de: Gran Bretaña, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Dinamarca y Japón).
+ Derechos comerciales en la provincia de Cantón (La provincia tenía su propia legislación comercial que permitía el libre establecimiento de asentamientos comerciales extranjeros).
+ Concesión Francesa de Shanghai (independiente de la anterior).
+ Barrio de las legaciones internacionales de Pekín (Hospital Francés, Acuartelamiento de Estados Unidos, Embajada de los Estados Unidos, Acuartelamiento y embajada de Holanda, Acuartelamiento de Rusia, Embajada de Rusia, Banco Ruso – Asiático, Banco de Indochina, Hotel Wagons & Lits, Estafeta postal de Alemania, Estafeta postal de Rusia, Hong Kong & Shanghai Bank of Commerce, Banco de Yokohama, Embajada de España, Embajada de Japón, Embajada de Francia, Embajada de Alemania, Embajada de Bélgica, Acuartelamiento de Japón, Acuartelamiento de Francia, Acuartelamiento de Alemania, Oficina postal de Francia, Club Pekín [solo occidentales], Hospital Hopkins Memorial [Estados Unidos], Hospital para Leprosos [Alemania], Estación Eléctrica [Particular Chino], Iglesia [católica] de San Miguel [Francia], Banco Germano – Asiático, Almacén general [Particular Chino], Aduanas Imperiales del gobierno Chino, Oficina central de correos del Imperio Chino, Oficina de Telégrafos [China], Agencia tributaria del Imperio Chino, Embajada de Austria – Hungría, Cuartel Austro – Húngaro, Embajada de Italia, Cuartel Italiano, Embajada – secretariado – Iglesia de Gran Bretaña, Acuartelamiento de Gran Bretaña, Embajada de Portugal, Embajada de México, International Banking Corporation, Hotel du Nord [Particular Francés], Estafeta postal [China], Posada Han – K’ou de Pekín [Particular Chino], otros edificios Chinos [Tzu – Chin Cheng; Tsung – Jen Fu; Hu – Pu; Li – Pu]).
+ Isla de Gulangyu (Sectores asociados de Estados Unidos, Holanda, Gran Bretaña, Francia y Japón).
+ Concesión Austro – Húngara en Tianjin.
+ Colonia de Portugal en Macao.
+ Colonia Británica de Hong – Kong.
+ Asentamiento y base naval Británicos de Weihaiwei.
+ Concesiones Británicas en China (Tianjin, Hankou, Jiujiang, Zhenjiang, Isla de [provincia de Guangzhou] y Amoy).
+ Esfera de influencia Británica en la provincia de Guangzhou y la ribera del Yangtze. (Derechos a desplegar tropas, establecer casas comerciales, bancos y fundar misiones).
+ Colonia y base naval Alemana en Tsingtao / Jiaozhow.
+ Concesiones Alemanas en China (Hankou y Tianjin).
+ Esfera de influencia Alemana en la provincia de Shandong. (Derechos a desplegar tropas, establecer casas comerciales, bancos y fundar misiones).
+ Concesiones Rusas en China (Hankou y Tianjin).
+ Posesiones Rusas en torno a la ciudad China de Harbin (Ramal Sur del ferrocarril Transiberiano, Puerto comercial de Dalian / Dalang, Base naval de Port Arthur).
+ Asentamientos Rusos en la provincia de Kwantung (Derechos de la armada Rusa a anclar y carbonear en los puertos Chinos de la zona, Propiedad del ferrocarril que atraviesa la provincia y Derechos a desplegar tropas, establecer casas comerciales, bancos y fundar misiones).
+ Concesiones Francesas en China (Isla de Shamian en la provincia de Guangzhou, Hankou y Tianjin).
+ Asentamiento y base naval Franceses de Kwang – Chou – Wan.
+ Esfera de influencia Francesa en las provincias de Yunnan, Guanxi, Hainan y Guangdong. (Derechos a desplegar tropas, establecer casas comerciales, bancos y fundar misiones).
+ Concesión Italiana en Tianjin.
+ Concesión Belga en Tianjin.
+ Concesión Estadounidense en Tianjin.
+ Concesiones Japonesas en China (Hankou y Tianjin).
+ Colonia Japonesa en la Isla de Formosa.

La vida en estos lugares era más o menos igual en todos; una minoría de Occidentales o japoneses se imponía sobre una mayoría China. La vida económica de estos lugares era una combinación de puerto franco (que arruinaba a la par a las aduanas chinas y las industrias nacionales por la introducción de manufacturas baratas de occidente y colonias), base militar (cuando los soldados cobraban sus pagas, permitían mejorar algo la vida económica de los lugareños al gastar las mismas en todo tipo de negocios, no siempre legales, desde casinos hasta lavanderías pasando por prostíbulos y bares de todo tipo) y en el caso concreto de Shanghai, comenzó a instalarse algunas industrias para explotar a la dócil y barata mano de obra China.
Mucho más difícil es cuantificar el apoyo (más o menos) indirecto, que recibían los criminales Chinos (desde piratas y secuestradores hasta contrabandistas de narcóticos, emigrantes ilegales y trata de blancas).
Finalmente debemos hacer mención a la cuestión de los “misioneros” y la influencia occidental en general sobre la China de finales de siglo XIX:
Las diferentes ramas de las iglesias Cristianas, acudieron a China en principio buscando salvar almas para sus respectivas fes. Sin embargo muchas, de ellas, apoyadas por la administración colonial se dedicaron ha algo más que convertir a los ciudadanos de China. Los periódicos Chinos de la época hablan de predicas contra el gobierno Chino y a favor de la administración de la potencia, justificación de la presencia extranjera en su territorio y de los abusos cometidos por occidentales contra ciudadanos Chinos, ataques contra las tradiciones y costumbres Chinas, etc.
Como resultado de esto y en aras a las concesiones que daban estas misiones a los Chinos que se convertían (entre otras: educación moderna y en ocasiones puestos de responsabilidad intermedia entre Chinos y extranjeros) una cierta cantidad de Chinos comenzó a abandonar sus costumbres (la manifestación externa, más importante, fue el abandono de las ropas tradicionales a favor de ropas occidentales).
Como reacción a estas agresiones contra la cultura y las tradiciones Chinas, algunos grupos comenzaron a formarse en ciudades del interior de China y en la propia capital, comenzando a emitir mediante panfletos o simples inscripciones en la pared, sus reclamaciones, en principio contra los occidentales y occidente en general, pero pronto también contra la errática política seguida por la emperatriz Cixi y su corte.
Estos grupos más o menos clandestinos, que agrupaban gentes del espectro social más variado de China, comenzaron poco a poco a organizarse entre ellas en forma de sociedades secretas (que serían el germen de los primeros partidos políticos) empezaron a manifestarse en todas las direcciones posibles de la política (republicanismo, ultra – nacionalismo, cambio de dinastía imperial, etc.)
De todos estos grupos, el más radical empezó a manifestarse por las calles con exhibiciones públicas de artes marciales, kung – fu, al tiempo que empezaron a realizar las primeras agresiones físicas contra occidentales, Chinos “colaboracionistas” y en ocasiones contra las propias autoridades Chinas. Los Europeos empezaron a referirse a ellos con el nombre de “Boxers” (Boxeadores) por sus habilidades en la lucha.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/80/BoxerSoldiers.jpg/250px-BoxerSoldiers.jpg

Aparecen los Boxers:

Al hablar de la “Sociedad de puños por la Justicia y Armonía” resulta incluso hoy en día un misterio en China, aunque en general no impresionaron demasiado a los occidentales (quienes adoptaron el término de “boxeadores” para referirse a ellos), fueron todo un fenómeno en la China de la época.
En general sus filas se nutrían tanto de agricultores arruinados por las lluvias torrenciales de los últimos años como por trabajadores urbanos arruinados por las importaciones baratas de occidente.
De sus mandos no se sabe gran cosa, aunque por su ideología y prácticas religiosas, estaban muy influenciados por las versiones más radicalizadas de Budismo – Zen. (Entre otras cosas proclamaban la limpieza espiritual [y posiblemente física] de influencias extranjeras de China). Mientras que por su organización interna y equipamiento, estaban vinculados al ejército Chino en todas las facetas posibles. (Desde luego, buena parte de su ideología contra la dinastía Quing viene de ahí, a pesar de lo cual lucharon a favor de la emperatriz. Por otra parte, no es ninguna casualidad que al proclamarse la república en 1911, fuese el ejército Chino la institución más importante y fuerte del país. Así como la más determinante en los diferentes hechos que acontecerían a la joven república el resto de su historia).
Aunque se desconoce el grado de participación de cada uno, los occidentales estimaban que los principales líderes, aparte de la emperatriz Cixi, fueron:
Cao – Futian (Se supone que era la cabeza visible de todos los Boxers, aunque apenas hay información sobre este personaje).
El Príncipe Duan Zaiyi (que era asesor de la emperatriz y familiar directo suyo).
El General Ronglu (también familiar de la emperatriz y abuelo materno del último emperador Pu Yi).
El General Yuan Shikai (posiblemente el máximo instigador de la rebelión, sería años después el primer presidente de la república China).
La primera manifestación conocida de este grupo / secta, data de 1898 cuando en un pequeño pueblo de la provincia de Shandong, los tribunales (al parecer corrompidos por dinero de la embajada de Francia) fallaron a favor de la iglesia católica sobre la propiedad de un templo del siglo XVIII que los lugareños reclamaban de su propiedad para sus prácticas Budistas.
Hacia enero de 1900, la emperatriz Cixi, temiendo más una revolución empezó a jugar con los Boxers, con la esperanza de canalizar su ira contra los extranjeros, en lugar de contra su propia dinastía.
Con los calores del verano, en junio de 1900, los incidentes fueron cada vez a más (siendo especialmente perjudicados los cristianos Chinos, principalmente católicos). Mientras que los occidentales empezaron a no aventurarse fuera del barrio de las legaciones internacionales a la espera que la cosa se calmase.
La fecha oficial del inicio de la rebelión fue el 20 de Junio de 1900 cuando el embajador de Alemania, Klemens Von Ketteler, fue asesinado (al parecer en represalia por los disparos de soldados Austríacos, acuartelados junto con los Alemanes, contra varios manifestantes Chinos que protestaban delante de la embajada de Alemania por el arresto de un Chino sospechoso de haber quemado una iglesia Cristiana y más tarde por la muerte, sin provocación, de 20 boxers por disparos de soldados alemanes) cuando se dirigía a entrevistarse con el ministro Chino de asuntos internos.
Existen testimonios Chinos de una posible conspiración interna. Pero no he podido encontrar pruebas al respecto.
El 21 de Junio de 1900, la emperatriz declaró formalmente la guerra contra “todas las potencias extranjeras” pero sin citar ninguna en particular (lo que equivalía a no declarar la guerra contra nadie. En la esperanza de aplacar el descontento).
Para esa fecha miles de campesinos habían llegado a Pekín, dispuestos a arrasar el barrio de las legaciones y matar a todos los cristianos (si bien, parece que nunca se les entregó más armas que lanzas y espadas. Lo que explica quizás, la resistencia de los Occidentales atrincherados).
A pesar de estos hechos, hay que reconocer que la peor parte de todo el conflicto la llevaron los Misioneros dispersos por toda la geografía del país. Con la excusa: - “Los diablos extranjeros”, han causado la sequía en el norte de China y con ella el hambre. Han exacerbando las dificultades económicas por la construcción de ferrocarriles y líneas telegráficas (que destruyen cientos de puestos de trabajo), y con su comercio socavan la industria textil nacional con las importaciones europeas. Además infectan y matan a niños Chinos con oraciones cristianas y de diversas otras infamias reales e imaginarios -.
Las estimaciones hablan de 32.000 Chinos cristianos y varios centenares de misioneros. Aunque un recuento más minucioso nos indica: asesinados 222 Chinos ortodoxos, 182 misioneros protestantes, 500 Chinos protestantes, 48 misioneros católicos y unos 18.000 Chinos Católicos.
En general fue un conflicto más entre Chinos, que entre extranjeros y nacionales.

El asedio, las intervenciones aliadas y las reparaciones de guerra:

El barrio de las legaciones internacionales, se atrinchero entre el 20 de Junio y el 14 de Agosto de 1900. Aceptando todos el mando militar del embajador Británico (Claude Maxwell MacDonald). Mientras que el decano del cuerpo diplomático en Pekín, el embajador Español Bernardo José de Cologán y Cologán, seria el responsable de llevar las negociaciones entre los atrincherados y la emperatriz Cixi. (A propósito de este desconocido diplomático, sus gestiones humanitarias después del asedio, en especial evitando las represalias salvajes que el contingente Alemán tenía previsto llevar a cabo contra la población civil China. Por lo que el gobierno Chino le dedico durante muchas décadas el nombre de una calle).
En general la defensa estaba confiada a unos pocos centenares de tropas (75 Franceses, 75 Rusos, 75 Británicos, 60 Norteamericanos, 50 Alemanes, 40 Italianos, 30 Japoneses, 30 Austríacos, eso sí todos armados con rifles y con un cañón improvisado con piezas de diferentes países). Pero la mayoría de los asaltantes Boxers, armados con espadas y lanzas nunca pudieron entrar en el interior del recinto fortificado.
Los chinos adoptaron la táctica de atacar con bombas incendiarias (sic) o simples quinqueles llenos de gasolina los exteriores del recinto, alcanzando entre otras la legación Británica (la española, la belga y la italiana también acabarían incendiadas) siendo alcanzado por las llamas el complejo de edificios Yang Lo Ta Tien / Yongle Dadian (los Chinos sin embargo, siempre han acusado a los Británicos de haberlo quemado en venganza) que contenía la biblioteca más antigua del mundo y era el principal centro Chino de cultura (si bien entre sus restos se pudo rescatar parte de la enciclopedia Yongle).
Tras unos titubeos iniciales, llegaron noticias a Europa de la masacre de todos los occidentales de Pekín (noticia falsa, todavía se desconoce el origen del rumor). Por lo que en Junio de 1900 se firmo la llamada “Alianza de las ocho Naciones” (en la que participaba: Italia, Estados Unidos Francia, Austria Hungría, Japón, Alemania, Gran Bretaña y Rusia).

La primera expedición: 2.000 Infantes de marina de diferentes naciones, mandadas por el Vicealmirante Edward Seymour, trataron de marchar hacia Pekín el 10 de Junio de 1900.
Sin embargo, el ferrocarril estaba cortado a 120 Km. de Pekín. A la espera de poder reparar la línea la expedición fue atacada por irregulares Chinos (muchos infantes, sin embargo acusaron la presencia de soldados regulares del ejército Chino), entre el 18 y el 19 de Junio de 1900 y debieron desistir de su intento escapando por río en juncos requisados transportando a más de 200 heridos.
Por otra parte en Tianjin, el día 25 de Junio de 1900, una expedición formada por 900 soldados Rusos, 500 marineros Británicos y 400 marineros de otras potencias, conquistaron el Gran Arsenal de Hsi – Ku; que estaba lleno de fusiles y cañones de la casa Krupp, y millones de balas, sino también de toneladas de arroz y suministros médicos (en total se valoró en 3 millones de Libras Esterlinas) con lo que de un plumazo resolvieron los problemas logísticos durante el resto de la campaña. (Sufriendo durante el asalto 62 muertos y 228 heridos)

La segunda expedición: Esta vez no se improvisó nada y arribaron miles de soldados y barcos para aplastar de una vez por todas a los boxers. Se reunió las siguientes fuerzas:
· Japón: 18 barcos de guerra, 540 infantes de marina y 20.300 soldados.
· Rusia: 10 barcos de guerra, 750 infantes de marina y 12.400 soldados.
· Reino Unido: 8 barcos de guerra, 2.020 infantes de marina y 10.000 soldados.
· Francia: 5 barcos de guerra, 390 infantes de marina y 3.130 soldados.
· Estados Unidos: 2 barcos de guerra, 295 infantes de marina y 3.125 soldados.
· Alemania: 5 barcos de guerra, 600 infantes de marina y 300 soldados.
· Italia: 2 barcos de guerra y 80 infantes de marina.
· Austria Hungría: 1 barco de guerra y 75 infantes de marina.

El total de fuerzas sumaban 51 barcos de guerra, 4.750 infantes de marina y 49.255 soldados. A los que se unirían varios centenares de mercenarios Chinos anti – boxers. Enfrentándose a unos 100.000 (otras fuentes hablan de 50.000) boxers y aproximadamente 70.000 soldados regulares Chinos.
(Es significativo el tamaño del contingente en función del interés de apoderarse de China). Antes de iniciar la marcha, se conquistaron a sangre y fuego los Fuertes de Taku que custodiaban la entrada de Tianjin.
La marcha hacia Pekín, formada por dos contingentes de tropas uno de vanguardia de 20.000 hombres, seguido por otro a retaguardia de otros 20.000 fue relativamente tranquilo, solo entorpecido por el calor (43º C) y la humedad del verano Chino. En Yangcun, se libró una breve batalla contra soldados Chinos, pero estos se retiraron dejando libre el camino a Pekín, alcanzando la ciudad entre el 14 y el 15 de Agosto de 1900.
La expedición iba mandada ahora por el general Alemán Alfred Graf von Waldersee (aunque la fuerza principal Alemana llegó demasiado tarde para tomar parte en los combates, llevaron a cabo varias expediciones punitivas contra los boxers.)
La soldadesca de la mayoría de naciones, participaron en el saqueo, el pillaje y la violación de la población civil China, tanto durante el avance como al ocupar Pekín.
Las tropas alemanas, en particular, fueron criticados por su entusiasmo en la realización de las palabras Kaiser Wilhelm II: “Así como los hunos de hace mil años, bajo el liderazgo de Atila, se ganó una reputación por virtud de los cuales todavía viven en la tradición histórica, así también el nombre de Alemania se conocerá de tal manera en China, ¡Que ningún Chino nunca más se atreva a mirar con recelo a un Alemán!”.
Por su parte, los misioneros protestantes guiaron a las tropas Americanas hasta las aldeas donde habían sido atacadas misiones protestantes y se procedió sin dilación a arrestar a cuantos boxers o sospechosos de serlo habitaban en dichas aldeas. (Posteriormente fueron ejecutados, mientras que las familias de los fusilados, debieron de abonar de su bolsillo los daños causados a las misiones).

Las reparaciones de guerra: El 7 de octubre de 1900, por iniciativa del embajador de España, se acuerda un tratado de paz, denominado “Protocolo Boxer”. Por el que las potencias implicadas exculpan al gobierno Chino del levantamiento a cambio del abono de una indemnización.
(A decir verdad, los buenos oficios del embajador Español, se vieron reforzados por la idea Británica y aceptada por el resto de potencias, que China no podría ser conquistada y despedazada en colonias tan fácilmente como lo fue África el siglo anterior. Pero manteniendo el gobierno y las instituciones Chinas de poder, seria posible administrar las respectivas áreas de influencia).
Se acordó un pago de reparaciones de guerra por valor de 450 millones de Taels de plata, que resultaba imposible para China abonar de una vez, se negoció entonces el pago diferido en 39 años con un tipo de interés del 4% anual (lo que supondría un total de 982.238.150 Taels de plata).
El pago se haría directamente al gobierno Británico (El monto total entre 1901 y 1939, fue de 668.661.220 Taels de plata; momento en que se decidió liquidar la deuda). Siendo este gobierno el responsable de distribuir el pago entre el resto de las potencias en función de los daños padecidos durante la guerra, de la siguiente forma:

Rusia: 30% de la indemnización.
Alemania: 20%.
Francia: 15’75%.
Reino Unido: 11’25%.
Japón: 7’7%.
Estados Unidos: 7%.

El resto seria abonado directamente a las familias de los Chinos muertos durante la revuelta que hubiesen padecido daños a manos de los boxers.
(En el caso concreto de Estados Unidos y más tarde de Gran Bretaña, ambos gobierno rechazaron el abono de su parte de las reparaciones exigiendo que el dinero fuese transformado en becas para enseñar idioma Británico a niños Chinos, de entre los mejores se becaria para cursar la secundaria en Estados Unidos o Gran Bretaña y de los mejores, de nuevo se les becaria para cursar en el mismo país carrera universitaria).
El monto del dinero, en 1900 supondría (en teoría) que cada Chino debería aportar de su bolsillo un Tael de plata (una verdadera fortuna para la época) por lo que el gobierno Chino, para hacer frente a los pagos debió de:

1º) Subir los aranceles de importación medios del 3’18% al 5%.
2º) Subir la totalidad de los tributos que pagaban los ciudadanos Chinos y
3º) Crear un impuesto especial sobre la sal.

La iglesia protestante “Misión China del Interior” fue la única que rechazó (para demostrar ante el resto de Chinos del Imperio la – mansedumbre de Cristo – sic.) el pago de una indemnización a pesar de haber muerto durante la revuelta 58 adultos y 21 niños.
Este hecho sin embargo, no fue seguido por el resto de iglesias y potencias (En el caso del vicario Católico y Francés de Pekín, Monseñor Pierre Alphonse Favier, se le acusó de haberse apropiado de 1 millón de Liungs de plata, equivalentes a 50 Tm de plata, de un particular Chino, en concepto de reparación de los daños causados a bienes y particulares Católicos en Pekín).
También decenas de objetos y edificios históricos fueron saqueados y quemados (incluido todo el interior de la ciudad prohibida) a manos de la soldadesca de las potencias (si bien los propios Chinos reconocen que solo los soldados Norteamericanos y Británico fueron los únicos que no participaron en estos lamentables hechos, al menos de manera colectiva).
La consecuencia más grabe sin embargo la protagonizó el Imperio Ruso, por ser la potencia que más daños materiales había padecido, en China (destrucción de ferrocarriles y saqueo de bancos de propiedad rusa) comenzó, en octubre del año 1900 a desplegar tropas rusas en la provincia China de Manchuria (concretamente destacamentos de tropas y cosacos a intervalos regulares del ramal sur del ferrocarril Transiberiano). Para Japón, era una provocación, pues para su ejército, Manchuria era la puerta de entrada (abierta) a China.

RUSIA EN CHINA:

Si observamos el mapa de Transiberiano, vemos que en su tramo final, describe una pronunciada curva bordeando la frontera con China y Mongolia hasta llegar a su destino final, la ciudad y puerto de Vladivostok.
Desde luego, en las obras empezadas en 1891, este tramo entre la ciudad de Irkutsk hasta el final en el océano Pacífico fue el más problemático de terminar (de hecho, no se logró completar hasta Julio de 1904) debido a las enormes distancia existentes y sobre todo por las inclemencias de tiempo.
Buscando una alternativa, más económica y que tuviese una latitud lo suficientemente meridional para asegurar una libre circulación todo el año y de paso abrir China al comercio Ruso, en 1897 se iniciaron las obras del ferrocarril Transmanchuriano, llamado por los Chinos - Ferrocarril Oriental Chino - (en determinadas bibliografías también se le denomina “Ramal Sur del ferrocarril Transiberiano”). Que partiendo también de Irkutsk, llegaba hasta Pekín y de ahí se dirigía hacia Harbin y desde ahí descendía hacia Vladivostok. Siendo completado en 1902.
Un ramal especial desde Harbin llegaba a los puertos civil y militar de Dalian / Dalang y Port Arthur.
A partir de la guerra de 1900, una Rusia preocupada por sus inversiones en el país Asiático, empezaron a desplegar tropas y estudiar el asentamiento de Cosacos en las márgenes del ferrocarril. Para Japón, cada vez que un soldado ruso acampaba en China disminuía las posibilidades de conquista. Por lo que al ver que sus reclamaciones diplomáticas tenían poco o ningún éxito, empezaron a dirigirse tanto desde el gobierno, como desde las grandes empresas a mirar hacia el estamento militar para una solución definitiva.
Sin embargo, para los Japoneses el asunto más grabe era el tema naval. No se les pasaba por alto que cada año, la flota Rusa se estaba potenciando y modernizando desde el año 1880. Por lo que a la vez Japón inicio su propio programa de rearme naval.
En 1897, la flota Rusa, se presentó de improviso en la bahía de Liadong, oficialmente para pasar el invierno fuera de Vladivostok (que se bloqueaba a causa de las heladas). La mayoría de los historiadores coinciden que esto no era más que un acto de fuerza para apoderarse de hecho de la base de Port Arthur, que de todas formas, Rusia ya se había auto – asignado tras la guerra Chino – Japonesa.
El gobierno Chino sin fuerzas ni flota capaz de expulsar a los Rusos, firmó un convenio renovable con el Ruso arrendando dicha base, así como entregando concesiones y derechos de influencia a Rusia.
Además, para asegurar el avituallamiento de Port – Arthur, construyó una línea especial de ferrocarril: Harbin – Mukden – Port Arthur. (Durante la guerra de los Boxers, entre otras tropelías, los rusos debieron padecer la quema de las estaciones de ferrocarril de Tiehling y Lioyang. A manos de fanáticos Chinos.
Por lo que en el año 1900 desplegó tropas para defender el resto de propiedades Rusas, con el compromiso de retirarlas tan pronto acabase la situación de “inseguridad” que a causa del bandidaje nunca cesó. Por lo que en 1903 seguían estando en la zona muchos miles de soldados Rusos.)
Y para asegurar el avituallamiento a esta línea, el gobierno y diversos bancos rusos adquieren, en 1898, las minas de carbón y los derechos de explotación forestal de los territorios comprendidos entre os ríos Yalu y Tumen, en China. (propiedades que también deben ser aseguradas por tropas Rusas).
Buena parte de la madera y el carbón obtenido en esta zona va a parar a la terminación de la línea Transiberiano, con lo que el gobierno Japonés se marca como fecha límite para continuar las negociaciones diplomáticas “el momento anterior a la culminación de esta obra”.

NEGOCIACIONES DIPLOMÁTICAS:

Rusia y Japón: El diplomático Japonés en San Petersburgo, Ito Hirubumi, propone, el 13 de Enero de 1904, un tratado de reconocimiento de ambas esferas de influencia (Manchuria para Rusia y Corea para Japón). Pero los Rusos no responden. Esta actitud tiene una doble causa:

a)Hasta el 28 de Julio de 1903, los Japoneses se habían opuesto por activa y por pasiva a la presencia militar Rusa en Manchuria.
b)Alemania presiona una y otra vez a Rusia para que no acepte ninguna solución negociada que no suponga la total claudicación a los intereses Rusos (de esta forma Alemania, estudiaba repetir este sistema en otros lugares como el África Francesa).

A consecuencia del silencio Ruso, de nuevo la indecisión del Zar Nicolás II y la falta de consenso entre sus políticos, sus generales y sus almirantes impiden tomar una resolución firme. El gobierno Japonés dará por rotas las negociaciones el 6 de Febrero de 1904.

Gran Bretaña y Japón: Si Alemania fue la causa principal de la inflexibilidad Rusa tanto en las negociaciones sobre Manchuria como en la negativa al reconocimiento de Corea. Gran Bretaña será la causa que Japón se lance a la guerra.
En 1902, se firma el tratado Británico – Japonés, por el que Gran Bretaña se compromete a apoyar a Japón en cualquier decisión que tome.
El motivo del interés Británico en Japón es triple:

I – Gran Bretaña no quiere a la flota Rusa en el Pacífico demasiado cerca de sus colonias ribereñas del Índico (la India, Australia y Sudáfrica).
II – Gran Bretaña mantiene importantes acuerdos comerciales y militares con Japón (especialmente con su armada). Por lo que una derrota Japonesa pondría entredicho los productos Británicos y los intereses en la zona.
III – Japón teme en una guerra contra Rusia, esta llame a la lucha a sus acreedores / aliados (Alemania y Francia). Por lo que al firmar un tratado con Gran Bretaña, se asegura la neutralidad de estos so pena que Gran Bretaña entre también en guerra al lado de Japón.

En 1905, Gran Bretaña y Japón añadieron un capítulo más al tratado firmado, por el que ambas potencias reconocían los derechos Japoneses sobre el territorio de Corea.

Los últimos preparativos: El único aspecto en que la armada japonesa no estaba al día era el submarino. Por lo que contrató con la empresa Norteamericana American Electric Boat Company (de Quincy, Massachussetts) la adquisición y entrega antes de Diciembre de 1904 de 5 submarinos del tipo VII – P. Y la formación de los oficiales Japoneses para el verano de 1905.

TRATADO ANGLO – JAPONÉS DE 1902:

Firmado en Londres el 30 de Enero de 1902, se trataba principalmente de detener la expansión Rusa a través de Asia en general y de China en particular.
En general los términos de este tratado se venían negociando desde 1895 y se basaban en el reconocimiento mutuo de los derechos de Gran Bretaña en la India y de Japón en Corea.
Además incluía cláusulas de apoyo mutuo en caso de guerra y de neutralidad en caso de intervenir un tercer elemento (en este caso Rusia).
En respuesta a este tratado, Rusia intentó firmar uno similar con Alemania (que se negó tanto por temor a la Armada Británica como por sus numerosos intereses comerciales en Japón y China). Por lo que acabó firmando una declaración de intenciones con Francia el 16 de marzo de 1902. (Que de todas formas ya estaba pactando la entente cordial con Gran Bretaña).
El tratado seria renovado en 1905 y 1911 (Por lo que Japón entraría en guerra contra Alemania al estallar la I guerra mundial). Pero entre 1921 y 1923 el gobierno Japonés irá denunciado todas y cada una de las cláusulas del mismo.

2 comentarios:

◊ Dissortat ◊ dijo...

Una entrada excelente que explica de forma comprensible las maniobras de las potencias coloniales en su intento por dominar China. Sintetización perfecta de la Guerra Boxer.

Saludos

Schwejk dijo...

Gracias Dissortat, espero que te guste el resto del trabajo.